Aula Multiedad

 

AULAS MULTIEDAD Y DESARROLLO DE HABILIDADES SOCIALES

Uno de los factores importantes de la exitosa fórmula Montessori: Un rango de tres edades en cada salón de clases.

En un colegio Montessori aprenden, trabajan y conviven juntos en un mismo grupo, en un mismo salón de clases niños (y niñas) de 1, 2 y 3 años, niños de 3, 4, 5 y 6 años, niños de 6, 7, 8 y 9 años, niños de 9, 10, 11 y 12 años, hasta 18 años.

María Montessori descubrió que es más fácil manejar grupos multiedad que grupos de una misma edad, pero sobre todo, que aprenden más, trabajan mejor y conviven de manera más armónica… se evita la competencia, necesitan menos de los adultos, pueden ser más independientes pues aprenden unos de otros, se ayudan unos a otros, la disciplina es más fácil de manejar, etc.

A los pequeños, los grandes les sirven de ejemplo y modelo a seguir, además de que aprenden de ellos. Y a los grandes los chicos los hacen repasar sus conocimientos, volverse más cooperativos y solidarios al ver que necesitan ayuda… y este mismo hecho de sentir que pueden ser útiles, ayudar, enseñarles y ser un ejemplo los hace sentirse importantes, valiosos, con lo que su seguridad y autoestima se fortalece. Los grandes ocupan un lugar importante, son los líderes, y el serlo es algo que les sirve para toda la vida. El saberse “grandes”, observados, seguidos y hasta admirados por los pequeños, les hace ser más responsables de sus acciones. Saben que son el ejemplo a seguir, y por ello deben comportarse y hacer las cosas lo mejor posible… Después, cuando pasan a otro nivel, les tocará ser de nuevo los pequeños del grupo, y serán los que necesiten ayuda, los que tienen que aprender de los grandes, etc.

Este “ser el pequeño”, y después “ser el grande”, el “líder”, es algo que les deja una enseñanza de vida muy importante. Convivir con niños pequeños y con niños mayores los hace más sensibles a las diferencias individuales, saben que hay quienes son más débiles y quienes son más fuertes, quienes saben más y quienes saben menos, y no se comparan, pues son mucho más diferentes entre sí que cuando se trata de niños de exactamente la misma edad. Las diferencias individuales no son nunca un problema, pues todos son diferentes. Como en la vida real.

Y es que Montessori no es solo aprendizaje “académico”, los niños no solo aprenden a leer, sumar y restar…aprenden a vivir, a convivir, a tratar otras personas distintas a ellos y a respetar y apreciar las diferencias.

En la educación Montessori nada es “al azar”, todo tiene un porqué; todo lo que se hace en un colegio Montessori es por algo, por una razón importante que María Montessori descubrió tras muchos años de observar de manera muy rigurosa, científica, a los niños.

 

DESPUÉS DE MONTESSORI

“Los niños que acuden a una escuela Montessori son adaptables. Han aprendido a trabajar independientemente y en grupos. Han sido alentados a tomar decisiones desde una edad temprana; estos niños son “solucionadores” que pueden tomar decisiones apropiadas y administrar bien su tiempo.

Estos niños intercambian ideas y discuten sus trabajos libremente con otros. Sus habilidades para la buena comunicación facilitan el camino en la nueva configuración.

La investigación ha demostrado que el mejor predictor de éxito en el futuro es un sentido positivo de la autoestima.

El programa Montessori, basado en actividades no competitivas, autodirigidas, ayuda a los niños a desarrollar una fuerte imagen de sí mismos y una confianza para afrontar retos y cambiar con optimismo”(6)*.

*(6) bibliografía
(6) Valencia Montessori School

Otros enlaces: